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viernes, 27 de diciembre de 2013

REFLEXIONES

CONTRARIO A LO QUE IMAGINABA
 
Pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones y él te ayudará en todo. Proverbios 3:5-6 (TLA)
Después que el agua del arroyo de Querit se había secado, Dios le dijo a Elías que se fuera a Sarepta y que se quedara a vivir ahí, que le había ordenado a una viuda que lo alimentara.
Cuando él llegó a esa ciudad, vio a una viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: -Por favor, tráeme un poco de agua en un vaso.
Cuando iba a traérselo, él le pidió también un poco de pan, pero ella le dijo: -Te juro por Dios que no tengo pan. Sólo tengo un poco de harina en una jarra y un poco de aceite en una botella. Ahora estoy juntando leña para ver qué preparo para mi hijo y para mí. Después de comer probablemente moriremos de hambre, pues ya no tenemos más comida.
Entonces Elías le contestó:-No tengas miedo. Ve y haz lo que has dicho. Pero primero cocina un pequeño pan para mí y tráemelo. Después prepara pan para ti y para tu hijo,  pues el Dios de Israel dijo que no se terminará la harina que está en la jarra ni el aceite que tienes en la botella hasta que Él haga llover otra vez.
La mujer fue e hizo lo que Elías le dijo, los tres tuvieron comida durante muchos días. Ni la harina ni el aceite se acabaron. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio del profeta.
Pocos días después, su hijo se enfermó. Su enfermedad era tan grave que dejó de respirar. Entonces ella le dijo a Elías: -Profeta, ¿qué tienes en mi contra? ¿Has venido a recordarme mis pecados y a castigarme con la muerte de mi hijo?
Entonces él le contestó: -Dame a tu hijo.
Elías tomó al niño del regazo de la viuda, lo llevó a su propia habitación y lo acostó sobre su cama. Luego le rogó a Dios en voz alta diciendo: “Dios mío, ¿cómo puedes traer tal desgracia sobre esta viuda que me recibió en su casa? ¡No dejes morir a su hijo!”
Luego de haber dicho esto, Elías se tendió tres veces sobre el cuerpo del niño y en voz alta rogó a Dios: “¡Dios mío, Dios mío, devuélvele la vida a este niño!”.
Dios escuchó su oración y el niño volvió a vivir. Entonces Elías lo tomó y se lo entregó a su madre y le dijo: -Mira, tu hijo vive.
La mujer le contestó: -Ahora sé que de veras eres profeta de Dios y que tus mensajes vienen de Él.
Esta historia nos deja dos enseñanzas muy lindas:
- La primera es la obediencia de ésta mujer, quien hizo lo que Dios le dijo a través de las palabras de Elías, el resultado fue la provisión de alimento no solo para ella, sino también para su hijo y el profeta.
- La segunda es que no todas las veces, las cosas saldrán como nosotros quisiéramos, pero sí se darán conforme a los planes de Dios, razón por la cual siempre debemos confiar en Él y en su Palabra; porque ni una hoja se cae sino está en su voluntad. Todo lo que Él permite que pasemos siempre nos enseña a ser más agradecidos por todo lo que tenemos y a valorar más nuestra vida, familia, amigos, salud, trabajo, etc.
Pero los que me hagan caso vivirán tranquilos y en paz, no tendrán miedo del mal. Proverbios 1:33 (TLA)
Si nosotros obedecemos a Dios, Él siempre nos bendecirá y nos dará más de lo que podemos imaginar.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Reflexiones

DE CORAZÓN
 
En esta época del año el ambiente se transforma, organizaciones, grupos o personas individuales buscan cómo ayudar a alguien más. Muchos por apariencia y otros tantos de corazón.
Teresa de Calcuta, relató una historia acerca de un hombre que llegó a su casa y le dijo: "Aquí cerca hay una familia con ocho hijos que llevan mucho tiempo sin probar bocado". Ella, al oírlo tomó un puñado de arroz y salió a toda prisa para que esa familia pudiera comer aquella noche.
En los rostros de aquellos ocho niños vio dibujadas las huellas del hambre, como pocas veces las había visto. A pesar de ello, la madre de aquella familia tuvo el coraje de dividir el arroz en dos porciones  iguales y salió con una.
Cuando volvió le preguntó a dónde había ido y qué había hecho, a lo que la mujer le contestó: - ¡También ellos tienen hambre!
Una familia de religión musulmana vivía en la casa de enfrente y tenía otros tantos hijos. Aquella mujer sabía que también ellos tenían hambre, así que decidió privarse para darles de comer. ¡Eso es amor de verdad! Aquella mujer dio con dolor.
En los rostros de sus hijos se veía que ellos comprendieron verdaderamente lo que su madre había hecho. El  gesto de su madre les enseñó lo que es el amor auténtico.
Recibimos el mandamiento de amar incluso a nuestros enemigos y no es fácil hacer el bien a los que viven de forma diferente a nosotros. A veces buscamos ayudar a quien tiene más afinidad con nosotros, piensan como nosotros o a quien nos inspira mucha más ternura y compasión. No se trata sólo de dinero, muchas veces en los orfanatos, hospitales y asilos necesitan voluntarios todo el año, ¿Qué mejor forma de mostrar el amor de Dios?
“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”. Hechos 20:35
Al amor auténtico exige sacrificio, dar de lo poco o mucho que tenemos pero darlo con amor. ¡Empieza ahora!

jueves, 19 de diciembre de 2013

REFLEXIONES

El Matrimonio no es un Ring de Boxeo…
En una reunión de esposas sube al estrado una francesa y cuenta su historia:
“Una vez yo llegué a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver a cocinar….
El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día lo vi cocinando y desde ese día es el quien se encarga de la comida.” “Bravo, hurra”, gritaban y aplaudían las mujeres…..
Le toca el turno a una Americana que cuenta su historia: “Una vez yo llegué a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver a lavar ropa…. El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día lo vi en la lavandería y desde ese día es el quien se encarga de lavar su ropa y la mía.” “Bravo!, hurra!”, gritaban y aplaudían las mujeres…..
Le toca el turno a una Mexicana que cuenta su historia: “Una vez yo llegué a casa y le dije a mi esposo: Yo vengo muy cansada del trabajo y a partir de hoy no voy a volver ni a cocinar ni a lavar ropa…. El primer día no vi nada, el segundo día no vi nada, el tercer día ya veía un poquito por el ojo izquierdo…..”
Es muy jocosa la anécdota, pero en medio de las risas que puedan producir, se ve los dos extremos que han proliferado…un movimiento feminista y un típico espíritu machista. La Biblia no presenta ninguno de los dos, sino un modelo sano y edificante.
El modelo de una pareja colocada en el Eden para mutuamente complementarse. El matrimonio no es un Ring de boxeo para ver cuál puede más, sino una mesa de diálogo y un campo de equipo. Hagamos de nuestros matrimonio verdaderos equipos mutuos de crecimiento y proyección.
Efesios 5:22-25
Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido.
refle-boxeo14

REFLEXIONES

TE FALTA ALGO MÁS
 
Sabemos que cuando fallamos o lastimamos a alguien debemos arrepentirnos genuinamente para que Dios nos perdone. Arrepentimiento viene de la palabra griega “naham” que significa “volver atrás”, cuando uno viaja y toma el camino equivocado, al darse cuenta de su error tiene dos opciones: 1) seguir en el error andando por el camino equivocado o 2) volver atrás, hasta encontrar el camino correcto.
Cuando cometemos un error y lo reconocemos, nos arrepentimos, lo cual está muy bien, pero además de esto, debemos procurar resarcir el daño, al menos en la medida de nuestras posibilidades. En estos casos decir "lo siento", expresa nuestro dolor por la falta cometida, pero no resulta suficiente, si además no hacemos algo por reparar el daño que hemos causado.
Si bien Dios, es el único que puede traer paz a cada corazón, nosotros no debemos conformarnos solo con palabras, sino que es necesario hacer algo más, si está en nuestras manos, ¿por qué no hacerlo?
Conocemos la historia de Zaqueo, que había estafado a muchas personas, pero cuando se arrepintió, no solo se conformó con arreglar sus cuentas con Jesús, sino que buscó a las personas a las que le había robado y les restituyó cuatro veces mas de lo que les había quitado.
“Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: -Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más. Jesús respondió: -La salvación ha venido hoy a esta casa, porque este hombre ha demostrado ser un verdadero hijo de Abraham” Lucas 19:8-9
El primer paso debe ser el arrepentimiento, pero luego es necesario actuar para reparar el daño. Ambos elementos son necesarios, ya que si solo reparáramos el daño sin pedir perdón reconociendo nuestra falla, la obra sería vana.
Piensa en los aspectos de tu vida que necesitan un cambio o en las personas que han sido afectadas por tus actitudes, pide perdón y en la medida de lo posible, repara el daño causado.
No te quedes solo con palabras, tus acciones hablarán por si solas de lo que realmente hay en tu corazón.

domingo, 8 de diciembre de 2013

REFLEXIONES- SOY UNICO

 
En un rebaño de ovejas había una en particular, todas eran blancas pero ésta oveja era la única que tenía una mancha en su cabeza, ella se avergonzaba por ser diferente a las demás.
Ella había intentado de muchas formas quitarse la mancha, pero nada resultaba, la mancha era única. Sus amigas le animaban a aceptar lo que tenía, pero ella terca, seguía probando opciones para quitársela.
En un día de pastoreo, dos rebaños se juntaron, en uno de ellos estaba ésta oveja, quien se empezó a angustiar al no reconocer a su familia ni a sus amigos.
Ya iba a caer la tarde y ella no había logrado encontrar a sus seres queridos, entonces su Pastor la vio y la llevó a su rebaño, él le dijo: “De no ser por la mancha de tu cabeza no te habría reconocido”.
Ese día ella comprendió que lo que veía como un obstáculo para ser feliz, fue la razón por la cual pudo volver con su familia, desde ese momento supo ser agradecida y estar contenta por la característica particular que tenía.
Al igual que la ovejita de ésta historia, muchos de nosotros no estamos conformes con lo que Dios nos ha dado y vamos cambiando, “corrigiendo” algunas áreas de nuestra vida o aspectos físicos; sin embargo, aquella particularidad es nuestro sello de ser singulares.
Dios nos ha creado a su imagen y semejanza, no somos un producto de prueba sino somos un producto bien elaborado y único.No hay nadie en éste mundo igual a ti, con los mismos dones, virtudes y el potencial para hacer muchas cosas buenas.
Eres especial, Jeremías 1:15 dice “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.”
¡No dejes que una mancha afecte el potencial que hay en ti. Recuerda eres único(a)
!
“Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;” 1 Pedro 2:9

sábado, 7 de diciembre de 2013

NO PUEDO PERDONAR

No Puedo Perdonar A Mi Pareja.
Hay cosas muy difíciles de perdonar en las relaciones humanas. Qué podemos hacer!
Las heridas emocionales provocadas por acciones como faltas de respeto graves, juicios injustos, violencia verbal o física, maltrato, traición, engaños y cosas por el estilo, son frecuentes en muchos matrimonios y son a la vez muy difíciles de perdonar.
Los agresores frecuentemente no miden la intensidad de sus agresiones y las pueden ver como algo común o que no es en realidad tan grave. Esa inconsciencia genera aún más resentimiento en la víctima.
La verdad es que la gran mayoría de matrimonios sin distingo del nivel espiritual somos susceptibles a conflictos y heridas emocionales que afectan sus relaciones. 

Una persona víctima de violencia doméstica agresiva, debe buscar ayuda de inmediato con un familiar o una amistad cercana y llamar a las autoridades respectivas.
No debe permitir que pase más de una vez, porque si lo hace, el agresor interpreta que usted nunca le acusará y se sentirá alentado a continuar el abuso.

Si usted ha sido víctima de heridas no violentas, pero muy dolorosas emocionalmente, debe aprender a perdonar y liberarse de los pensamientos negativos que pueden provocar los rencores no resueltos.
PerdonarAunque puede ser muy difícil hacerlo, debe haber una actitud de perdonar y bendecir a su cónyuge.
I Pedro 3:9 dice: ” No devolváis mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados a heredar bendición” .

 Puede que tu me digas: Pastor, pero yo ya le perdoné; lo que pasa es que no quiero ni verlo(a) más! 
Tienes que tomar la decisión de renunciar a tu actitud pecaminosa.
Que tal que Dios te dijera a ti: ok, te perdono tus pecados, pero no quiero que te vuelvas a acercar a mi!
 Como te sentirías? Nosotros no hicimos nada para merecernos el perdón de Dios, pero algunos si exigen que su pareja se gane su perdón de él o ella!

 Dios no nos pone condiciones para darnos su perdón, ni nos exige una garantía de que no volveremos a pecar en el futuro.
En cambio nos dice que : Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:9

.
Si tu pareja se arrepiente y te pide perdón, debes recordar el amor y la misericordia de Dios de perdonarte a ti, y tratar a tu pareja de la misma manera:
“Antes sed bondadosos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Efesios 4:32. 

Usted probablemente han sido una veces ofensor(a) y otras veces víctima. La mayoría piensa siempre que han sido mas veces víctima que ofensores. Pero a pesar de que es una percepción muy subjetiva, la realidad es que no importa cuantas veces ha sido ofensor o víctima, lo importante es reconocer que también hemos ofendido y lastimado a nuestro cónyuge y necesitamos pedir perdón y perdonar con humildad y mansedumbre.
Si las ofensas han sido muy graves, frecuentemente es necesario un perdón por etapas. La primera etapa consiste en mantener una actitud de amor y misericordia hacia su cónyuge. Esta actitud abre la posibilidad del perdón total y además evita que la amargura y el resentimiento consuman su vida.
La segunda etapa puede ser una actitud de actos de bondad hacia tu cónyuge, los cuales el Señor usará para ablandar el corazón de tu pareja y ayudarle a reconocer sus errores.
La tercera etapa podría ser una confrontación amorosa con su pareja para dejarle saber exactamente donde está su dolor emocional; como se sintió por lo que pasó. Y estar dispuesto(a) a escuchar también los sentimientos de tu pareja.

La última etapa es una etapa de restitución en la que el ofensor(a) decide restituir a su pareja con acciones que le demuestren a su pareja su arrepentimiento y su deseo de mejorar.
Tu Matrimonio y tu Familia es el
Tesoro mas valioso que Dios te ha dado
!Cuidalo!
Luis y Hannia Fernandez
matrimonios@libresparaamar.org
www.libresparaamar.org
art-perdonar15

CELEBRACION

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