viernes, 29 de noviembre de 2013
REFLEXIONES
PRUEBA DE AMOR
Había un hombre que trabajaba como operador del puente por donde pasaban los trenes y tenía un hijo a quien amaba mucho. Al niño le encantaba observar cada tren y percibir los rostros de los pasajeros, porque a muy pocos se los veía felices o disfrutando de su viaje, la mayoría reflejaba en sus rostros, tristeza, preocupación, enojo y soledad.Un día se presentó una falla técnica en la cabina, lo cual llevó al operario a tomar una difícil decisión: permitir que todos los pasajeros murieran o empujar la palanca y dejar que su único hijo fuera aplastado por el puente, porque el niño, al darse cuenta de lo ocurrido, quiso impedir que hubiera un accidente y se fue a una de las rieles para mover otra de las palancas que se encontraba en el interior de la misma, pero lastimosamente cayó dentro de ella y no hubo tiempo para rescatarlo porque el tren venía a gran velocidad.
La salvación de todas aquellas personas, requirió el sacrificio de ese padre y de ese niño. De la misma manera, Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16
¿No crees que ésta es una razón más que suficiente para darle gracias a Dios por haber enviado a su Hijo único, Jesucristo, por la salvación de toda la humanidad? Si hasta éste día no reconociste este gran sacrificio, te animo a que puedas hacerlo hoy, porque no hay mayor prueba de amor que la que hizo Jesús en la cruz del calvario, al dar su vida por ti y por mí, aún sin merecerlo.
Fue oprimido y tratado con crueldad, sin embargo no dijo ni una sola palabra. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca. Isaías 53:7 (NTV)
La muerte de Jesús, nos trajo esperanza y salvación; agradezcamos cada día su incomparable amor.
jueves, 28 de noviembre de 2013
REFLEXIONES
¿ESTÁS MUY OCUPADO?
“Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.” Marcos 13:14-15Después de conocer la manera en que los discípulos de Jesús fueron usados para el ministerio, muchos queremos agradar a Dios y ser ese tipo de discípulos arriesgados, que tengan autoridad para sanar enfermedades y echar fuera demonios; nos entusiasma la idea de poder hacer cosas aún mayores. Sin embargo olvidamos que nuestro primer llamado fue a “Estar con Él”.
“Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa. Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo:
Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme.
El Señor le dijo: Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con tantas cosas! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará. Lucas 10:38-41(NTV)
Muchos ocupamos el lugar de Marta y estamos tan afanados e inquietos por realizar ciertas actividades en la iglesia, en servir al Señor que olvidamos lo más importante: “Estar con Él”. Debo aclarar que no estaba mal que Marta se haya preocupado por servir, lo malo está cuando ésta actividad ocupa nuestro principal deber que es escuchar a Jesús.
Hace poco escuché una frase que me hizo reflexionar: “No por hacer la obra de Dios vas a dejar de ser la persona de Dios”. Lo cierto es que cuando la tensión empieza a crecer desmedidamente y nuestro carácter se ve afectado es tiempo de hacer un alto en las diferentes actividades que realizamos. Esos cambios son una alerta para detenernos y revisar nuestro estado espiritual; debemos evaluar si por “hacer” estamos dejando de “ser” la persona que Dios quiere.
Es bueno que seas trabajador pero ¡Deja de correr, Dios hoy quiere estar contigo!
martes, 26 de noviembre de 2013
REFLEXIONES
EL TIEMPO DE JUSTICIA
Cuando pasamos por alguna infamia, un engaño, una traición u otra experiencia dolorosa, queremos que la persona que nos dañó o las personas involucradas que lo hicieron paguen por lo que hicieron. Escuché una vez la frase que decía “Si la justicia tarda, ya no es justicia”, y es que estamos aún con el dolor o la rabia de lo acontecido a flor de piel, al punto que inclusive queremos hacer justicia por mano propia.Cometemos el error de actuar por el impulso que nos causa la rabia y si no vemos en ese momento a esa persona pagando por lo que hizo nos frustramos y creemos que no existe justicia en la tierra.
Justicia es dar a cada quien lo suyo, ten por seguro que Dios te dará lo tuyo: consolación, amor, paz y sanidad. Preocúpate más en recibir lo que Dios te está dando que en lo que recibirá la otra persona.
Dios tiene un tiempo para actuar en cada caso y su tiempo no será el mismo que el nuestro, puesto que Dios no hace justicia sólo para que se arrepientan, si no para provocar el cambio en sus vidas. Su justicia va más allá de las leyes terrenales.
Tal vez tu no llegues a presenciar lo que sucederá con aquellas personas que te lastimaron pero cumple con tu parte, perdona a quien te daño, lo demás déjaselo a Dios que actuará conforme a su voluntad.
“Pues el Señor es nuestro juez, nuestro legislador y nuestro rey; él cuidará de nosotros y nos salvará” Isaías 33:22
Recuerda que la justicia de Dios no se dará de la forma que tú desees o en el tiempo que esperas. Sólo Él es justo y sabe cómo dar a cada quien lo suyo.
No desgastes tu vida persiguiendo tu justicia, perdona y pon en manos del gran Juez lo que sucedió, que sea Dios quien dé el veredicto.
lunes, 25 de noviembre de 2013
REFLEXIONES...NO ERES UN FRACASO!!!!!!!!!!!!!
Reflexiones – No eres un Fracaso!
¡La diferencia entre el éxito y el fracaso a menudo es la habilidad e levantarse una vez más que el número de tus caídas!
Moisés pudo haberse dado por vencido con facilidad. Él tuvo una niñez interrumpida y vivió con una familia de crianza. Tenía un temperamento fuerte, una lengua tartamuda y un historial criminal, cuando Dios lo llamó, al final aceptó.
Josué había visto la Tierra Prometida y luego fue forzado a deambular por el desierto durante cuarenta años con cobardes que no creyeron, como él creía, que podrían conquistar a sus enemigos y poseer la tierra. Pudo haberse entregado al desánimo, pero él estaba dispuesto a seguir cuando Dios dijera que siguieran.
Pedro tuvo un momento difícil haciendo transición de pescador a pescador de hombres. Se hundió mientras trataba caminar sobre el agua, fue fuertemente reprendido por Jesús por tratar de decirle a él lo que debía hacer y negó conocer a Jesús en esa hora cuando necesitan más de él. Bien pudo haberse visto a sí mismo como un fracasado sin esperanzas. Pero cuando la oportunidad vino, para predicar el Evangelio ante miles en el día de Pentecostés, él respondió.
No importa lo que hayas hecho, qué error hayas cometido, tú no eres un fracaso hasta que no te hayas caído y rendido
Toda virtud se resume en actuar con justicia.
Proverbios 24:16
Porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse.
Porque el justo cae siete veces; y vuelve a levantarse.
sábado, 23 de noviembre de 2013
REFLEXIÓN, HERENCIA PARA LOS NIETOS.
Herencia para los nietos
La maestra de Gina les leyó a sus alumnos una encantadora historia sobre un pájarito que se rompió un ala.
-¿Por qué el pajarito no pudo volar más alto, abuelo? -preguntó Gina-. Jaime se fracturó una pierna el año pasado. Fue al médico y ahora puede caminar de nuevo. Está tan bien como antes.
-Bueno -les dijo su sabio abuelo-, cuando a los niños se les rompe un hueso, se curan enseguida. Los médicos pueden entablillar, colocar clavos, enyesar o incluso operar si hace falta. Después que se hace una o más de estas cosas, los huesos de la personan sanan bien.
- ¿Por qué no podemos cuidar a los pajaritos de la misma forma? -preguntó Gina.
-Podemos hacer algo cuando lo encontramos. Es lamentable que muchas veces el ala se sane torcida y el ave ya no pueda volar alto.
Como los médicos con sus pacientes, uno de los regalos especiales que un abuelo puede ofrecerle a un nieto es su habilidad de ver enseguida cuándo los hechos les hacen daño. Entonces pueden acudir con rapidez a ofrecer aliento y sanidad. A menudo los abuelos solo pueden orar, pero muchas veces sus oraciones son justo lo que necesita el niño.
¿Ve algunos problemas que le impedirían a su nieto volar alto? Si le es posible, intervenga para ayudar y expresar amor y aliento. No obstante, ore primero y tenga la seguridad de que Dios orquestará miles de pequeños acontecimientos en sus vidas para mantenerlos sanos.
Existen dos valiosos regalos que podamos darles a nuestros nietos: El primero es raíces; el otro es Alas.
Romanos 11:16
Si al raíz es santa, también lo son las ramas.
Si al raíz es santa, también lo son las ramas.
REFLEXION
EN BUSCA DE LA FELICIDAD
A diario tomamos decisiones ¿Qué vestir? ¿Qué comer? ¿Dónde ir?, nuestra vida es un reflejo de nuestras decisiones.La Biblia cuenta una historia de un hombre que tenía dos hijos. El más joven de ellos pidió su parte de la herencia para disfrutar antes de que su padre muriera. El padre estuvo de acuerdo y dividió sus riquezas entre los dos hijos. El hijo menor tomó su mitad y se fue de la casa. Rápidamente gastó todos sus bienes en una vida desenfrenada y loca; llegó al punto de quedarse sin nada, y tuvo que buscar trabajo cuidando cerdos en un campo. Uno de esos días de trabajo, él tenía tanta hambre que deseó comer de la comida que les daban a los cerdos. Fue en ese instante que entró en razón y pensó: "En la casa de mi padre, aun los sirvientes tienen que comer. ¡Aquí estoy yo sucio y envuelto con los cerdos!" En ese instante decidió regresar a su casa con la esperanza de que su padre no lo negara y lo aceptara por lo menos como un sirviente.
Es cierto que nuestras malas decisiones son las que nos alejan de Dios, así como el hijo prodigo, fue tras un espejismo de felicidad, creyó que satisfaciendo todos sus deseos iba a encontrar la felicidad.
Pronto se dio cuenta que esto no era un buen camino y que la vida desenfrenada que llevaba, finalmente lo hizo reflexionar: si antes disfrutaba de los mejores manjares y tenía un techo donde descansar, ahora se veía en medio de animales, deseando el alimento de los cerdos y sin donde recostar su cabeza.
Este joven se dejó llevar por sus emociones, pero llegó el día que reconoció que se equivocó y decidió volver a su casa con una actitud de humildad y sumisión. Su padre lo recibió con los brazos abiertos, se puso tan contento de su retorno que lo vistió, le puso un anillo, sandalias e hizo una gran fiesta en su honor.
Si estas alejado de tu Padre celestial, no dudes en volver, Él te espera y ansía abrazarte y festejar tu retorno, El te ama y nunca dejó de hacerlo, y si estás pensando alejarte e ir detrás de algo o alguien, ten por seguro que nada puede superar lo que Dios te da.
Detente a considerar si el próximo paso que darás ¿te ayudará a acercarte más a Dios o te alejará?
"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados." 1 Juan 4:10
jueves, 21 de noviembre de 2013
NUESTRA VIDA EN SUPOSICIONES.
PERDIENDO LA VIDA EN SUPOSICIONES
Existen personas que pasan mucho tiempo preocupándose por el futuro, por lo que desconocen. Paulo Coelho, ilustra esto en una historia que cuenta que un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron en un puerto de Dubai y zarparon en dirección al mar abierto. En cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos, que jamás había visto el mar y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas, comenzó a tener un ataque de pánico.Sentado en la bodega de la nave, lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarlo, diciéndole que el viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no llegaban a su corazón.
El sultán no sabía qué hacer, y el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un tormento para los pasajeros y la tripulación. Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver al puerto cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, le dijo: -Si su alteza me da permiso, yo conseguiré calmarlo.
Sin dudar un instante, el sultán le respondió que no sólo se lo permitía, sino que sería recompensado si conseguía solucionar el problema. El sabio entonces pidió que tirasen al hombre al mar. En el momento, contentos de que esa pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y lo tiraron al agua.
El hombre comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó más fuerte aún, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el sabio pidió que lo alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco. A partir de aquel episodio, nadie volvió a escuchar jamás cualquier queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros que nunca había visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte. El viaje, que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco, se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad.
Poco antes de llegar al puerto, el sultán fue a buscar al sabio y le preguntó: -¿Cómo sabías que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaría?
-Por mi matrimonio -respondió- Yo vivía aterrorizado con la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre. Un día ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que sería la vida sin ella. Sólo regresó después de prometerle que jamás volvería a atormentarla con mis miedos. De la misma manera, este hombre jamás había probado el agua salada y jamás se había dado cuenta de la agonía de un hombre a punto de ahogarse. Tras conocer eso, entendió perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.
Muchas veces, pasamos nuestra vida paralizados, pensando en lo que podría pasar con nuestras vidas, familia, trabajo, estudios, sueños, etc. en un futuro. Nuestras fuerzas se consumen, nos agotamos emocionalmente, perdemos el gozo de vivir y dejamos que momentos valiosos con la familia o amigos pasen desapercibidos. Perdemos la capacidad de identificar las bendiciones diarias por algo que no existe, por un miedo infundado.
No hay motivos para temer al futuro, no necesitas desgastarte pensando en lo que vendrá porque Dios siempre estará contigo, Él no te abandonará si las cosas se ponen difíciles, por el contrario, estará ahí para protegerte y fortalecerte.
“Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan”. Salmos 23:4
Disfruta las bendiciones que Dios te da diariamente y deja de preocuparte por suposiciones. Deposita tu futuro en las manos de Dios, no existe mejor lugar.
martes, 19 de noviembre de 2013
LIMPIEZA TOTAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡A LIMPIAR!
Algunas familias suelen establecer un día de limpieza general, durante el cual se disponen a limpiar en profundidad cada rincón de la casa. Haciendo este trabajo, nos damos cuenta que muchas de las cosas que guardamos, ya no nos sirven. También nos encontramos con otras que ni siquiera recordábamos que las teníamos. Cuando al fin terminamos, nuestra mejor retribución es percibir esa fragancia de limpieza y frescura que ahora ser respira en la casa.En nuestra vida espiritual, ¿separamos un tiempo para hacer un limpieza profunda, tal como solemos hacerlo para nuestra casa?
Si así lo hacemos, también nos daremos cuenta que muchas cosas que guardamos en nuestro corazón son inservibles o inútiles, sólo nos pesan y por lo tanto no nos dejan crecer y avanzar.
También nos puede suceder que nos encontremos con cosas que aparentemente habíamos olvidado, pero que aún están ahí, dañando nuestras vidas, causando dolor y por lo tanto afectando nuestras actitudes y relaciones.
“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.” Salmos 51:10. Dios quiere que ordenes tu vida, deja que sea El quien indague, limpie y depure lo que no sirve en ella.
No te resistas a esa limpieza, tal vez duela y demore un tiempo, porque estamos tan aferrados a algunas cosas por temor o por costumbre, que no queremos dejarlas ir. Si seguimos amontonando más cosas, ¿dónde entrará lo nuevo que Dios está preparando para nosotros?.
Es hora de comenzar esa limpieza, deja que Dios sea quien te ayude a examinar qué cosas te edifican y cuáles deben ser desechadas. Quizás sigues guardando amargas experiencias que nunca pudiste perdonar, o todavía cargas con la culpa de un fracaso. Necesitas el espacio para recibir sus bendiciones, declara hoy mismo que este es tu día de limpieza general.
“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” 2 Corintios 7:1
Dios quiere que tu vida sea un reflejo de pureza y libertad.
Llegó el día de limpieza, ¡manos a la obra!
viernes, 15 de noviembre de 2013
¿TE PERDISTE?
¿TE PERDISTE?
Si alguno de ustedes tiene cien ovejas y se da cuenta de que ha perdido una, ¿acaso no deja las otras noventa y nueve en el campo y se va a buscar la oveja perdida? Y cuando la encuentra, la pone en sus hombros y vuelve muy contento con ella. Lucas 15:4-6 (TLA)Hace varios años una ovejita fue encontrada después de permanecer escondida en una cueva durante seis años. Por supuesto, durante ese tiempo su lana creció sin que nadie estuviera allí para esquilarla. Cuando finalmente fue encontrada, su vellón pesaba algo más de veintisiete kilos.
El peso promedio del vellón de una oveja es de cuatro kilos y medio, excepcionalmente puede llegar a seis kilos y ochocientos gramos como máximo. Lo que significa, que durante seis años, ella llevó seis veces más el peso normal de su lana, simplemente porque estaba lejos de su pastor.
¿No crees que es lo mismo que sucede con nosotros en determinados momentos de nuestra vida?, porque cuando nos alejamos de Dios, es como si cargaramos un peso sobre nuestros hombros que nos avergüenza y que nos impide continuar, a causa de nuestra desobediencia y por haber preferido las cosas que el mundo nos ofrece en vez de seguirlo a Él.
El pecado nos hace sentir indignos de su perdón y su presencia; pero su amor, misericordia y gracia nos atraen hacia Él; sin importar lo que hiciste ni donde estuviste, recuerda que El siempre espera que regreses a su camino, porque lo más importante es tu arrepentimiento y el deseo de empezar todo de nuevo, pero ésta vez escuchando su voz y obedeciendo sus instrucciones cada día.
Ya no sigas escondiéndote de tu Pastor, ha llegado el momento de regresar al redil, olvida el motivo por el que te extraviaste, admite que te equivocaste pero también reconoce que lo necesitas porque no hay nadie que te ame y te proteja como nuestro amado Padre Celestial.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Juan 10:27-28
miércoles, 13 de noviembre de 2013
LA VENIDA DEL SEÑOR
La visión necesaria para el tiempo del fin
Así como ha habido “visitaciones” del Espíritu de tiempo en tiempo para propósitos específicos, ¿No debería ocurrir que, siendo la iglesia – el Cuerpo –
| la meta que gobierna toda la obra del Espíritu en esta dispensación, a medida que esta era se aproxima a su fin, las cuestiones que están esencialmente relacionadas con la Iglesia deberían ser apropiadamente reenfocadas y orientadas hacia lo que eran cuando |
– en el comienzo – el Espíritu Santo dejó tan en claro que la Iglesia es el vaso y el vehículo del “Testimonio de Jesús”?...
Si esto es verdad, entonces la necesidad del momento es una nueva visión de la Iglesia como el vaso de dicho testimonio, eternamente escogido y preordenado; y también, una nueva disposición de la voluntad de, a cualquier costo, tomar este terreno y abandonar todo lo que lo contradice (sea en método o en principio). No hay duda de que esta hora actual demanda, por encima de todo lo demás, un ministerio de visión y revelación. Esto implica la necesidad de hombres que posean tal ministerio. ¿Qué visión y qué revelación son exigidas? ¡Respondemos, enfáticamente, que estas son las del eterno propósito de Dios! ¿Con qué está ligado este eterno propósito? ¡El Nuevo Testamento afirma que es con la iglesia como Cuerpo de Cristo! De esta manera, nosotros sólo encontraremos la unción y la plenitud en la medida que llegamos a aquello que es más amado para el corazón del gran Novio. Este puede no ser un asunto de obtener cierta clase de cosas, sino de llegar a cierto lugar.
Reivindicación aplazada
Dios no nos prometió algo que en esta tierra, en esta dispensación, pudiese ser nuestra vindicación delante de los hombres; una justificación literal y material debido a que abandonamos todo por causa de Él. Cuanto más cerca del pensamiento divino estamos, más distantes quedamos de aquello que podría ser contado, apuntado y proclamado como resultado de nuestro propio trabajo. Tales cosas forman parte de las prácticas rudimentarias de la vida humana y Dios nunca las lleva hacia adelante. Su trabajo más permanente y sólido se realiza en lo oculto, donde quien busca sensaciones no puede alcanzarlo, y donde el “departamento de publicidad” no tiene manera de hallarlo. Si la fe es realmente fe, y si el tiempo del fin debe testificar de la fe más que ningún otro tiempo (y la Escritura dice enfáticamente que así será), entonces, más que nunca, en el tiempo del fin habrá menos cosas visibles que puedan sustentar la fe. Mas, este principio se aplica a todas las épocas en las que Dios busca algo más que lo meramente superficial.
Los que vencen a Satanás en el tiempo del fin
Dios está buscando, hoy, obtener un pueblo celestial que aún viva sobre la tierra para provocar una ruptura en las líneas de defensa enemigas, a través de una fe corporativa, una fe relacional, fortalecida por el amor, con el fin de vencer a los principados y potestades, y a todos los gobernadores de las tinieblas de este siglo.
Ahora bien, como nosotros sabemos, ha habido fracasos, pero una y otra vez en la historia de la era cristiana, las potestades han sido derrotadas. Todo esto fue conocido de antemano en la presencia de Dios, pero encontramos explícitamente revelado, en especial en Apocalipsis 12, que en el tiempo del fin habrá una compañía en la tierra que va a vencer al propio Satanás, en toda la magnitud de su malicia, sutileza y manifestación como enemigo de Dios y de los santos. Con todo, de ellos se dice que: “Ellos le han vencido por medio de la palabra del testimonio de ellos”.
El aspecto subjetivo del retorno de Cristo
¿Piensa usted que la venida del Señor será sólo un evento histórico, algo que ocurrirá de una forma puramente objetiva? Es verdad que existirá ese momento histórico, pero en la medida que esa dimensión no es suficiente para la iglesia, tampoco es suficiente para nosotros. No, su regreso, por cuanto será un hecho realmente objetivo e histórico, será también una experiencia escrita en la propia vida, el corazón y la naturaleza de aquellos que están unidos a él. Él no viene sólo para ser manifestado en gloria, sino que viene para ser glorificado en sus santos (2ª Tes.1:10). Por lo tanto, la venida del Señor no es sólo un evento objetivo, sino también un evento subjetivo.
Las primicias
Usted sabe bien que en el campo de cultivo, donde el agricultor trabajó con mucha paciencia, a medida que el tiempo de la cosecha se aproxima, día tras día él anda de un lado para otro buscando ávidamente las primeras señales de una respuesta a sus labores, su fatiga, sus anhelos, su espera y sus ansias. Y entonces llega el día en que él obtiene lo suficiente para asegurar que todo su trabajo no fue en vano; y él lo recoge como un símbolo de lo que todavía está por venir. Pero, él encuentra la satisfacción de su corazón, en primer lugar, en aquella primera recolección: Las primicias.
La naturaleza de la vanguardia de la iglesia
El curso normal de una verdadera vida cristiana gobernada por el Espíritu es que, para que ella llegue a su destino, haya un aumento constante de Cristo, un creciente descubrimiento de Cristo. Al final, la vanguardia de la iglesia, la punta de lanza del Israel espiritual, por quien será abierto finalmente el camino para que toda la Iglesia entre en el dominio y el gobierno celestial junto con Cristo, será un pueblo en el que Cristo habrá de ser formado muy profundamente. Ellos son una necesidad para el Señor.
La naturaleza de la Novia
Puedo decirle sin dudar quienes serán la Novia. No un cierto número de personas llamadas para ser la Novia, como si fuesen diferentes de las demás, sino aquellos que llegan espiritualmente a esa posición de novia. Ellos conformarán la Novia, y esta condición está abierta para todos. “Novia” no es un término técnico relativo a una cierta clase, orden o sección de cristianos. Es un término espiritual relativo a una condición, a un estado espiritual.
El sufrimiento venidero de la Iglesia
Lo que es verdadero con respecto al inicio de las operaciones de Dios, y su continuación y expansión, es verdadero también para su consumación: Que en el fin de todas de las cosas habrá una fuerte convulsión. Si usted quiere cambiar la palabra, puede decir un penoso esfuerzo y sufrimiento. No estoy muy seguro de que la iglesia no haya entrado ya en ese proceso. Ciertamente vendrá y será, al final, la explicación de todo. Esta es la Palabra de Dios. Este acontecimiento final y supremo, de intrínseca gloria y belleza, será traído por Dios por medio de la ardiente confrontación que habrá de preceder al final. Sí, el doloroso esfuerzo de la iglesia al final de esta era resultará en la manifestación postrera de la iglesia en toda la gloria de la consumación del propósito divino. La Biblia da testimonio de que habrá un enorme y doloroso esfuerzo de la iglesia y de la creación, a través del cual finalmente el Reino advendrá en plenitud.
El eterno propósito: el criterio final
Siempre que nos encontramos con algún curso nuevo y diferente, con alguna nueva proposición o posición, deberíamos hacernos una pregunta suprema, en la cual deberíamos invertir mucho tiempo, orando seriamente mientras la ponderamos. Esa pregunta es: ¿Esto que está delante de mí se encuentra en armonía con el pleno propósito de Dios, tal como él ha sido revelado – no en forma fragmentaria , sino en plenitud - en su Palabra? Dios no ha dejado dudas de que Él tiene en perspectiva un propósito claramente definido, que es el objetivo supremo de todas sus actividades. También está bastante claro cuál es ese propósito. Además de eso, se nos muestra nítidamente que los creyentes son “llamados de acuerdo con su propósito”, y que ellos deben “confirmar su elección”. Un cierto cristiano ya mayor, un siervo de Dios grandemente usado, dijo, ya al final de su carrera, que su gran preocupación siempre fue que él “pudiese asir aquello para lo cual fue asido por Cristo Jesús”.
Es responsabilidad y deber de todo verdadero cristiano estudiar de tal forma que se le aclare muy bien en que consiste el “Eterno Propósito”. Debe hacerlo así, porque todo lo que demande nuestro compromiso debe ser traído ante el estrado judicial de ese propósito, y entonces ser interrogado en su luz.
Una pregunta, y una solamente, decidirá la tragedia o la gloria: ¿Esto que está delante de mí se encuentra en armonía con el pleno propósito de Dios? Cuando llegue el fin y la historia completa sea contada, cuando la esencia sea considerada, cuando de entre todo sea retirado aquello que no posee la verdadera sustancia de Cristo; y cuando, por esta causa, sea reprobado y no sea trasladado a lo que es eterno: ¿Qué es lo que el río se llevará, y que emergerá del otro lado?
En todas las generaciones de esta dispensación Dios ha estado trabajando y buscando asegurar un máximo que sea de valor eterno, que esté de acuerdo con su eterno propósito para con sus escogidos. Su disciplina tiene la finalidad de sacudir la paja, sacudir lo que es meramente perecible, y almacenar lo que es imperecedero. Cuando, de todas las generaciones, Él hubiere obtenido – en el cielo – una medida adecuada y proporcional de aquello que es su Hijo, vendrá el término de esta era. El mundo será depurado por el fuego y ese valor eterno acumulado será introducido con los escogidos para ser el carácter de aquello que gobernará todo por los siglos de los siglos. Por causa de la importancia de este asunto, el desarrollo del propósito divino es atacado por todos lados, y se utilizan todos los medios y esfuerzos para frustrarlo.
El Nuevo Testamento apoya ampliamente la posibilidad de una gran pérdida, incluso después de la justificación por la fe. Pablo mismo estaba profundamente interesado en este “premio del supremo llamamiento”, y en que él pudiese conquistar aquello para lo cual había sido conquistado ¿Tenía él miedo de perder la salvación? ¿O esto era lo que él llamaba “el premio”?
Preparación para la venida del Señor
Muchos no han ido más allá de la idea – una idea nunca considerada seriamente – de que la Segunda Venida es simplemente un acontecimiento aislado, o un evento que, como parte de en un programa o cronograma de movimientos providenciales, va simplemente a suceder. Cuando el reloj marque las doce horas, el Señor vendrá. Bien, “dentro de su sola potestad”, el Padre puede poner los tiempos y las estaciones; mas, cuando nosotros tocamos este asunto somos confrontados con uno de los inescrutables caminos de Dios. Hay varios de ellos en la Biblia. Reconciliar el libre albedrío y la predestinación compete a la sabiduría de Dios solamente y nosotros no podemos hacerlo. De la misma forma, está más allá de nuestro entendimiento el hecho de que un cierto estado relacionado con la voluntad de los cristianos deba sincronizar con un determinado punto del tiempo para la venida del Señor. Es, en cambio, indudable que en ambas cuestiones mencionadas arriba, la Biblia es bastante clara y enfática. El Señor vendrá en un tiempo definitivamente conocido y fijado por Él; pero, por otro lado, la venida del Señor será tanto una cuestión espiritual como cronológica. Y es en este lado espiritual de su advenimiento que la iglesia y sus maestros han sido demasiado débiles.
El hecho es que nosotros debemos movernos en dirección a Él exactamente tanto como Él se mueve en nuestra dirección. Sinceramente, al desprendernos de todo aquí, dejaremos este mundo – espiritualmente – para ocuparnos con las cosas de Cristo, esperar pacientemente y crecer en la fe. Estos son factores indispensables en relación a su venida y a nuestro caminar con Él.
Puede ocurrir que haya diferencias de opiniones con respecto a una forzada traslación de cristianos, o con respecto a que toda la iglesia sea arrebatada con ocasión de la venida del Cristo. No precisamos formular teorías o enseñanzas sobre tales cuestiones. La selectividad del arrebatamiento puede o no ser mantenida, pero de una cosa nadie puede escapar. Dios no dejó espacio para teorías aquí: Un estado espiritual de separación, responsabilidad y expectativa está invariablemente ligado al hecho de que seamos recibidos por Él en su aparición ¿Para qué razonar de otra manera y ser arrogantes en cuanto a la gracia de Dios? ¿Para qué arriesgar una falsa idea sobre la gracia, cuando Dios no nos ha dado nada que no implique una demanda positiva, nada nos ha dicho sobre tener un lugar para aquellos que no están avanzando con Él en un cien por ciento?
Nos gustaría subrayar la divina revelación de que la cruz nos separa de este mundo, de la carne, de la autoridad de Satanás y nos une a Cristo. Nos trae al terreno celestial y nos constituye un pueblo celestial, y que es por tal pueblo que el Señor vendrá.
El Señor no sólo volverá, como es lógico, sino que él vendrá por cierta cosa específica. Es un asunto de amor. Él vendrá por su novia; pero, debe ser algo mutuo: “Aquellos que aman su venida” Siendo así, la cruz es tanto parte de la consumación como del comienzo, pues, por medio su operación en vida y en poder, el Señor vendrá por “un pueblo preparado”. Esta preparación está relacionada con la condición del corazón y no con la comprensión mental de una verdad profética.
Conociendo al propio Señor como nuestra vida
Uno de los objetivos principales del Espíritu Santo para con los hijos de Dios es traerlos espiritual y experimentalmente hacia adentro de Cristo resucitado y exaltado, y hacia adentro de la vida de Cristo, resucitada y exaltada.
La fase actual está particularmente marcada por un rompimiento con las cosas, con los hombres y movimientos, cuyo objetivo es un apego total y completo al propio Señor Jesús. El anticristo será manifestado luego, y probablemente vendrá en la línea de un gran movimiento mundial ; una mezcla de la suprema habilidad humana con la elevación moral y social bajo el nombre de “cristianismo”; un pleno desenvolvimiento del pecado principal: La independencia y la soberbia con respecto al Dios verdadero.
Multitudes serán atraídas por él y lo seguirán, en tanto que la negativa a ser incluido en tal movimiento traerá el estigma y el ostracismo para a aquellos que así lo hicieren. El Señor viene preparando a los suyos para la aparición del anticristo, buscando hacer que su vida sea el propio Señor Jesús, de una forma más completa de la que ha sido su experiencia hasta ahora. Pues, el trabajo, las empresas, las iglesias, las sociedades, las enseñanzas, las personas, etc., han sido hasta aquí la vida de muchos. Ellos necesitan el estímulo de un programa, un esquema o un lugar que puedan ocupar.
La enseñanza – como tal – puede traer confusión y no producir ningún progreso continuo. El trabajo puede llevar al cansancio y la decepción. Los movimientos pueden convertirse en entidades marcadas por características meramente humanas y llegar a ser esferas de disensión.
Las cosas – todas ellas – nos decepcionarán más temprano que tarde, pero el Señor permanece y nunca falla. La medida de nuestro apego al Señor puede ser inversamente proporcional a la medida de nuestro apego a algún interés propio, sea este una persona o un grupo de ellas, un lugar, un movimiento, o nuestra parte de un trabajo; y cuando estas cosas colapsan, la fe en el Señor es probada, mientras atravesamos un negro período que eclipsa nuestra fe.
Necesitamos aprender, principalmente, a ligar todas las cosas con el propio Señor y llegar a una plena apreciación de Él. El Señor tiene que ser la vida del espíritu, para que este sea fortalecido; y no los intereses o preocupaciones meramente objetivos.
El Señor tiene que ser la vida de nuestras mentes, de tal forma que la verdad no consista para nosotros en abstracciones, ni cosas meramente verdaderas, sino en vida y poder.
El Señor necesita ser la vida de nuestros cuerpos. La debilidad natural o la fuerza natural no es el criterio en este punto. La sanidad como una “verdad”, o como una cosa en sí misma, puede tornarse una esclavitud legal y parasitaria. El Señor mismo es nuestra vida; sea que esta permanezca estorbada por las debilidades o libre de ellas, de cualquier forma puede servir para su gloria. No es tan importante la condición natural como las realidades trascendentes del Señor. En los días de terrible presión que ahora gravitan sobre el pueblo del Señor por todas partes; días en los que el enemigo tiene menos “horas de reposo” que nunca; días en los que resulta muy peligroso para los creyentes tener “horas de reposo”, existe sólo una cosa adecuada, y esta es que el Señor debe ser conocido absolutamente como nuestra vida.
Victoria sobre la muerte: El supremo pensamiento de Dios
El pensamiento de Dios es de vida y no de muerte. Dios está contra la muerte y a favor de la vida. Damos una mirada hacia atrás y vemos a Enoc, que rompió una larga historia de muerte: “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.” (Gén5:24). Esto es una excepción en el curso del hombre caído, que nos muestra cuál es el pensamiento de Dios cuando un hombre entra en una comunión real con Él mismo. Este es de vida y no de muerte; pues este fue siempre el pensamiento de Dios. Y este continúa siendo el pensamiento de Dios, que Él va a tener plena y gloriosamente expresado en la compañía creyente de sus propios hijos, los cuales serán trasladados a su presencia, como Enoc lo fue, y no verán la muerte ni el sepulcro.
lunes, 11 de noviembre de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
YO NO VUELVO ATRAS
YO NO VUELVO ATRÁS
"Cuando el faraón dejo salir a los israelitas, Dios no los llevó por el camino que atraviesa la tierra de los filisteos, que era el más corto, pues pensó: si se les presentara batalla, podrían cambiar de idea y regresar a Egipto, por eso les hizo dar un rodeo por el camino del desierto, en dirección al Mar Rojo" Éxodo 13: 17-18.El Señor le había dicho a Moisés que hablara con el faraón para que dejare salir al pueblo de Israel. Después de muchas negativas el faraón accedió y les permitió salir de la ciudad de Egipto hacia la Tierra Prometida, aunque luego se arrepintió y mando su ejército para hacerlos regresar.
El pueblo salió como para una batalla, seguros de su victoria. En el primer trayecto, Dios los condujo por el camino más largo hacia el Mar Rojo, para que cuando se presentare una afrenta contra ellos, no cambien de parecer y se vuelvan a Egipto. Porque mientras más larga era la distancia, menos posibilidades tenían de retornar.
Dios quería que su pueblo no volviera atrás para seguir en esclavitud, es por eso que los guió por un camino más largo y no exento de dificultades.
Puede que como los israelitas, tengamos que salir de un lugar de esclavitud. El trayecto puede ser largo, el cansancio y las dificultades pueden hacernos pensar en desistir, sin embargo todo esto nos ayuda a crecer y ser más estables.
Tener un largo recorrido no significa que no llegarás a la meta, sino que Dios, te prepara, capacita y te libra de cada problema que se va presentando y especialmente de la siempre vigente tentación de volver atrás.
El Señor estará a tu lado como lo estuvo con su pueblo, Él los guió de día y de noche, así también no te dejará desamparado. ¡Entonces, no mires atrás y continúa caminando!
"De día, el Señor iba al frente de ellos en una columna de nube para indicarles el camino; de noche, los alumbraba con una columna de fuego. De ese modo podían viajar de día y de noche. Jamás la columna de nube dejaba de guiar al pueblo durante el día, ni la columna de fuego durante la noche." Éxodo 13: 21-22.
viernes, 8 de noviembre de 2013
PROMESAS DE DIOS!!!!!!!!!!!!!!!!
Cuando sientas que ya no puedes, que tus fuerzas se acaban…
Recuerda:
Con TODO yo me alegraré en el Dios de mi Salvación. El Señor es mi Fortaleza, Él hace mis pies ligeros y en las alturas me hace andar.
Recuerda:
Con TODO yo me alegraré en el Dios de mi Salvación. El Señor es mi Fortaleza, Él hace mis pies ligeros y en las alturas me hace andar.
Habacuc 3:17-19
Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
jueves, 7 de noviembre de 2013
lunes, 4 de noviembre de 2013
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